La salud de la piel está vinculada y relacionada con nuestro estilo de vida, por tanto, tiene mucha influencia sobre ella. Conceptos como antiedad y nutricosmética, cada vez cobran más importancia y están presentes en todo lo relacionado con mantener la salud de nuestra piel. Está demostrado científicamente la importancia de determinados nutrientes específicos que intervienen directamente en la piel.

La influencia del estilo de vida sobre la piel se realiza a través de la alimentación y los hábitos de vida.

La piel se renueva constantemente, por lo que se requiere el aporte de una serie de nutrientes. La carencia de estos nutrientes en la dieta produce alteraciones en su crecimiento y apariencia. Una alimentación que asegure el aporte correcto de todos los nutrientes contribuye a mantenerla en perfecto estado de salud, a prevenir o a disminuir las arrugas y a mantener la frescura del cutis. Los errores más frecuentes son: baja ingesta de agua, bajo consumo de frutas y verduras, alimentos refinados, y exceso de grasas saturadas y trans.

El estilo de vida actual conlleva la exposición elevada al sol sin protección adecuada, hábitos de limpieza inadecuados, excesivo consumo de alcohol y tabaco, elevada contaminación ambiental y altos niveles de estrés.

Por tanto, la alimentación más el estilo de vida, y hábitos de limpieza adecuados determinan el aspecto de la piel y el envejecimiento prematuro.

PROGRAMAS ANTIEDAD:

Los programas antiedad van dirigidos a prevenir, retrasar o desacelerar el envejecimiento con objeto de vivir la edad madura de la mejor manera posible, en definitiva, prolongar la vida activa de la piel. Los programas antiedad conllevan a un cambio de hábitos alimenticios, suplementos antioxidantes, programas de ejercicio físico, cosméticos para su cuidado, y el mantenimiento de una higiene mental a través del control del estrés, técnicas de relajación ejercicios para memoria y la concentración.

NUTRICOSMÉTICA:

consiste en la combinación de toda una serie de hábitos y productos que fomentan la belleza desde el interior (desde dentro hacia fuera) esto permite resultado no inmediatos pero si duraderos. Este es un mercado creciente en la actualidad y que posee cada vez más consumidores fieles.

 

EFECTOS DEL ENVEJECIMIENTO DE LA PIEL:

  1. La piel se reseca, al perder la capacidad de retención de agua y disminuye su manto lipídico.
  2. La piel se vuelve más fina, pierde elasticidad y resistencia (tejido conectivo) y por tanto aparecen las arrugas.
  3. La vascularización se reducen los vasos sanguíneos, se hacen más frágiles y esto a su vez hace que la piel se torne más blanca y pálida.
  4. Pierde capacidad regenerativa

 

NUTRIENTES IMPORTANTES: agua, vitamina A, C, E, complejo B, selenio, zin, Omega 3 y fitonutrientes como Luteína, licopeno, Isoflavonas.

Agua: El componente más importante del cuerpo 70% y 20% en la dermis y epidermis. Hay grandes pérdidas de este elemento por agresiones externas (calor, frío, infecciones, sudor, estrés) por lo tanto el balance hídrico es importante, entre 1,5L a 2L por día. Además, es a través del mantenimiento de los niveles óptimos los que aseguran que se puedan eliminar las toxinas.

ANTIOXIDANTES: Son imprescindibles para combatir el estrés oxidativo (acumulación de radicales libres) que incluso nosotros producimos con nuestros procesos vitales como la respiración, sudoración, digestión, etc.

Este estrés está implicado en el envejecimiento físico, arrugas, manchas en la piel, y afecta a células del tejido conjuntivo: colágeno, elastina, ácido hialurónico, etc.

VITAMINA A: Es un antioxidante que refuerza las defensas naturales de la piel, mejora la elasticidad (hidratación y producción de colágeno) y facilita la producción de melanina (pantalla protectora de la piel) si se prepara la piel 4 semanas antes de su la exposición al sol) limita la aparición de manchas, rojeces y quemaduras. Fomenta y mantiene el bronceado por más tiempo, y proporciona suavidad a la piel. Mejora y regula la producción de grasa (acné y sequedad) brindándole normalidad y equilibrio.

VITAMINA C: Potente antioxidante que interviene directamente en la producción de colágeno (piel reseca y arrugas), así como en mantener el armazón de sostén de la piel, reforzando la densidad de los tejidos y favorece la cicatrización.

VITAMINA E (vitamina de la eterna juventud): Tiene una potente función antioxidante (peroxidación de los lípidos), mejora la estabilidad de la piel y estimula la microcirculación (nutrición celular).

COMPLEJO B: Es una combinación de vitaminas del grupo b.

  • B2 o rivoflavina, que actúa contra la seborrea.
  • B3 o niacina, que participa en la síntesis de la queratina, protege y prepara la piel para el sol.
  • B5 o ácido pantoténico, que interviene en la conservación de los epitelios, uñas, cabello, nutriente “anticana”
  • B6 o piridoxina, que está relacionado con el metabolismo correcto del cinc, mineral que forma parte de la epidermis, disminuye la secreción de las glándulas sebáceas (acné)
  • B9 o ácido fólico, que está relacionado con la renovación celular.

CINC: Tiene una función antioxidante que retrasa el envejecimiento cutáneo, y hace posible la síntesis de la queratina (proteína insoluble) que protege frente a las reacciones adversas y además controla la grasa.

OMEGA3:  Son ácidos grasos esenciales, muy beneficiosos sobre la epidermis, aportan fluidez a los tejidos y por tanto mayor elasticidad y resistencia, además mejora los procesos de psoriaris y eczemas.

FITONUTRIENTES: nutrientes que están presentes en vegetales y frutas, como el Licopeno del tomate, que lucha frente al adelgazamiento de la epidermis y mejora su densidad, e interviene en la renovación celular (difusión y asimilación de lípidos). La luteína es un fitonutriente y antioxidante que ofrece protección frente a rayos UV y mejora la hidratación y elasticidad.

ISOFLAVONAS: están presentes en la soja, y además de ser un potente antioxidante, actúan como fitoestrógenos (sustituyen a los estrógenos por tener una estructura muy parecida).

 

HÁBITOS ALIMENTARIOS SALUDABLES:

  1. Comer 4-5 veces al día, cantidades moderadas (cenar poco).
  2. Beber gran cantidad de líquidos (vaso de agua en ayunas muy recomendable).
  3. Comer 2 veces al día verduras y 3 veces fruta.
  4. Escoger cereales integrales.
  5. Incluir semanalmente legumbres y frutos secos.
  6. Utilizar aceite de oliva.

 

ESTILO DE VIDA:

  1. Estrés (físico, emocional)/ ansiedad: controlar el estrés y favorecer la relajación practicando multitud de técnicas con este fin, mantener una actitud positiva.
  2. Hábitos saludables de higiene y cuidado de la piel (limpiar, tonificar, tratar e hidratar).
  3. Protegerse del sol, rayos UV y X.
  4. Tabaco y alcohol: Reducir al máximo su consumo.
  5. Contaminación ambiental: aumentar el contacto con el aire fresco en un ambiente natural saludable.
  6. Ejercicio físico intenso: practicar ejercicio de forma moderada, siendo consciente que hacer ejercicio físico intenso aumenta el estrés oxidativo.

 

Fuensanta Esteban Cervilla

Avnatural Granada

Experta en cuidado de la piel y endocosmética

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